Dale el calibre que quieras a tus problemas. Nadie puede venir a decirte que no es tan serio, ni tan grave; que nadie te diga que eso no es un problema. Lo va a ser, mientras así lo entiendas. Eso si: no te dejes perturbar por ello, no dejes que te detenga, ponelo en su sitio y dale para adelante.
La gente es linda, si. Y también tenebrosamente horrible. Las personas que realmente valen la pena son las que te hacer reír y te cuidan, y te quieren porque vos los cuidas y los haces reír. Nadie que valga la pena quiere por fuera.
Y vámonos. Vámonos a la mierda, que es un lugar mucho mejor que este infierno helado en el que caminamos. Disfrutemos, sin lianas, sin nudos, sin cuerdas... soltemos nuestros miedos y prejuicios. Soltemos las manos seguras que nos sostienen. Soltemos
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