miércoles, 27 de mayo de 2015

Si se pudiera elegir cuándo pensar y cuando no.
Cuándo reir. Cuándo dejar.

Si puedra decidirse sanar, querer... dejar... 

martes, 26 de mayo de 2015

Wrong way

Equivocarse no está mal, en eso, vamos a estar de acuerdo. Equivocarse es parte de crecer, de aprender... ya sabemos todos de que viene ese discurso que incluye "errores", "caerse y levantarse", "evolución" y así. No vengo a hablar de eso.
¿Cómo decide uno equivocarse? Equivocarse así no se si tenga mucho sentido. No creo creo que haga bien así.

"El que se quema con leche, ve la vaca y llora"
Todos sabemos que la pobre vaca no tiene nada que ver, que "nos da la leche, y el dulce de leche y la marteca que siempre le pongo al pan", pero la vaca a mi me hace llorar.

Sé que me equivoco con la vaca, practicamente decido equivocarme. La miro con desconfianza, casi con miedo. Se que me equivoco, ¡pobre vaca!
Pero las ideas se me entreveran, como una orgía de pulpos, y cuando uno estira un tentáculo para salir de ese tortuoso entrevero, viene un recuerdo que le da un latigazo y lo devuelve a su sitio, del que nunca debió salir. Cuando termine de leer la Divina Comedia voy a saber a que círculo del Infierno van los lujuriosos, y ahí seguro están mis ideas-pulpo.

Se que me equivoco con al vaca, que la vaca no tieene nada que ver, que la vaca ni prendió la hornalla que calentó la leche, que ni conoció el cazo.

Se que me equivoco con la vaca. Perdón vaca. Ojalá no te lastime, vaca.