Del hebreo «iré creando conforme hable» o del arameo «yo creo como hablo»
¿Qué pasa si los siento yo? Los siento en el banquillo y les digo:
-"ME hacen sufrir"
Cuatro puteadas, un llanto y una nueva versión de la sistemática invalidación de mis emociones y mis palabras.
- "Eso es IMPOSIBLE porque lo hacemos todo con AMOR", argumento irrefutable cuando nos negamos a aceptar que los que más nos quieren son los que más nos lastiman. Si negamos esa máxima, no hay nada para decir. Nada válido. Y desde esa negativa toca construir montañas de aceptación. Desde esa negativa toca construir SILENCIO.
Construyo el silencio que no tuve, el silencio que derrumbaron los gritos. Construyo esa habitación cálida a la que mis palabras entran, son bien recibidas y toman un café con las palabras de los otros: el silencio. No voy a construir un silencio que sea campo de batalla donde los gritos y los llantos se sacan los ojos. Mis palabras ya no quieren batallar, de allí se van ellas y mi silencio. Construyo silencio con palabras de otros. Las palabras de otros lo cimientan, lo construyen, lo revisten. Construyo hablando y construyo callando. Brindo por quienes hacen mi silencio mas hermoso, y me alojan en el suyo.
Abracadabra: de mis santos ovarios
«iré creando conforme hable y calle»