lunes, 8 de marzo de 2021

abracadabra

Del hebreo «iré creando conforme hable»​ o del arameo «yo creo como hablo» 


¿Qué pasa si los siento yo? Los siento en el banquillo y les digo: 

-"ME hacen sufrir" 

Cuatro puteadas, un llanto y una nueva versión de la sistemática invalidación de mis emociones y mis palabras. 

- "Eso es IMPOSIBLE porque lo hacemos todo con AMOR", argumento irrefutable cuando nos negamos a aceptar que los que más nos quieren son los que más nos lastiman. Si negamos esa máxima, no hay nada para decir. Nada válido. Y desde esa negativa toca construir montañas de aceptación. Desde esa negativa toca construir SILENCIO.  

Construyo el silencio que no tuve, el silencio que derrumbaron los gritos. Construyo esa habitación cálida a la que mis palabras entran, son bien recibidas y toman un café con las palabras de los otros: el silencio. No voy a construir un silencio que sea campo de batalla donde los gritos y los llantos se sacan los ojos. Mis palabras ya no quieren batallar, de allí se van ellas y mi silencio. Construyo silencio con palabras de otros. Las palabras de otros lo cimientan, lo construyen, lo revisten. Construyo hablando y construyo callando. Brindo por quienes hacen mi silencio mas hermoso, y me alojan en el suyo. 


Abracadabra: de mis santos ovarios 

«iré creando conforme hable y calle»​




La sirena

El monstruo que canta. El monstruo con voz. La voz sale del cuerpo pesada, casi material. Caliente lava se solidifica, se cristaliza. Roca. Y contra esa roca golpes. Y esa roca muralla. Y dentro de la muralla sirenas se sacan la cola plástica, y disfrutan de sus piernas y sus genitales. Fuera naufragios y muerte. Antes muerte que sirena. 


Puedo elegir. Privilegio de elegir. Dolor de elegir. Elegir es descartar, es lo que queda y es lo que se va. Me elijo sirena. Me elijo.