Teníamos entre 15 y 16 años cuando G dijo que iba a abrazar un árbol un ratito cada día. Sonaba loco, con un poco da razón, pero sonaba a locura. Sonaba a esas cosas que no están mal pero sería mejor hacer sin que nadie la viera. G estaba siendo sabia, nos hablaba de la naturaleza, de la tierra y estar con ella.
Teníamos entre 15 y 16 años cuando T pasaba "el día metida en lo de V". Eran novios, ella quería estar con él, hoy lo veo. T era sabia, nos decía sin palabras de hacer lo que uno siente y estar todo el tiempo posible con la gente que uno quiere, porque cuando uno quiere, quiere estar todo el tiempo con esa persona.
Teníamos entre 15 y 16 años cuando P nos dijo que ante la furia y la rabia rompía diarios. Nunca la veíamos enojada, era impensable. P era sabia, nos decía que nustros problemas son nuestros y nos hablaba de ellos cuando ya había pasado la tormenta, no atormentaba a nadie más.
Teníamos ya unos 18 años cuando L decidió irse del pueblo a un pueblo donde pueda ser él mismo. L era sabio, nos decía que hay un lugar que es nuestro lugar, donde podemos ser felices y compartir con las personas que nos aceptan, que no hay que luchar con la corriente, sino dejarse llevar hasta el remanso, la paz.
domingo, 17 de julio de 2016
Pequeños sabios, hoy lo veo
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