jueves, 26 de noviembre de 2015

otro final que es otro principio

Casi no recuerdo los detalles de esa accidentada noche. Casi no recuerdo el sabor que me dejó. Una noche con sabor a poco, con sabor a nada.
Es noche fue, más que un final anunciado, el demorado anuncio de un final. El punto final, el aplauso del público a un final abierto, la pose apasionada de un tango elegante, suave y seductor.
El proceso se había terminado, ya no había mas palabras que decir... estaba raspando con desgano un frasco de dulce de leche casi limpio. No fue ese un punto de quiebre, fue solo el cartel de llegada de una carrera con quien sabe qué fantasmas.
Estiré mi cuerpo rendido en el suelo, y de una carcajada despedí a esa parte de mi que ya no me hacía falta.


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