"no esperes de mi,
que venga y te lleve lejos,
no esperes por mi,
yo no puedo dar consejos"
No es mi turno. Me tocó lavarme las manos, esquivar el bulto, silbar bajito y apartarme. Cerrar la puerta, hacer oídos sordos, soñarme sola. No puedo empujarte, tirarte. No puedo solucionarte, decirte, ayudarte. Los años pasaron, toca seguir. Con tus pasos, con tus manos, con tu sueño. Yo fabrique los míos, no los lastres.
Hola, te vi como seguidora del blog de un amigo y decidí visitarte, me pareció muy bueno tu espacio, así que voy a quedarme por aquí como seguidor también.
ResponderBorrarSi no te parece mal, te invito a pasar por el mío.
Un saludo desde Argentina.
Humberto.
www.humbertodib.blogspot.com