Es un amor inexplicable el que nos une. Un amor que no va de contarle mis problemas y escuchar los suyos. Es un amor que abraza y sonríe, besa fuerte como tía vieja, acaricia la cabeza con paciencia, y duerme a mi lado como oso de peluche.
Los latidos de aceleran de calma con saber que sus latidos van a estar cerca pronto.
Todo ese amor de cosa simple. Amor al cielo y la ola, y vos y yo, porque ellos nos tocan.
El aceite, sobre el agua, flota.
viernes, 26 de agosto de 2016
agua y aceite
sábado, 20 de agosto de 2016
curso corto
lunes, 15 de agosto de 2016
all you need is touch II
viernes, 12 de agosto de 2016
de donde vengo y hacia donde voy
Eso en familia de derechas es quilombo en puerta.
Ampliaremos
miércoles, 10 de agosto de 2016
anoche soñé contigo II
Soñaba con esa calidez de nido que me diste y hoy reconozco de nuevo, en otro humano.
Soñaba con ese abrazar sin miedo, ese besar con ganas, con ese estar en la cama.
Soñaba con un calor que se repite de una forma extraña e inesperada. Que se repite y es otra en realidad. Es una calidez que me canta y encanta.
Vos no estás y empiezo a pensar que nunca estuviste, que te inventé yo, que no volviste. Que sos la calidez de nido con la que mi mente y mi cuerpo te recuerdan. Que sos un alma que me cuida en distintos cuerpos, que cuando necesito me invento.
martes, 9 de agosto de 2016
anoche soñé contigo
Da miedo de tan vívido.
Da miedo después de tanto tiempo.
Viniste y eso da miedo.
domingo, 31 de julio de 2016
Sé que tengo que sentir lo que tengo que sentir, sintiéndolo. Pero a veces el cuerpo no me alcanza para contener tanto ardor, no soporto tanto corte filoso entre las tetas, ni la erosión sostenida de un nudo áspero, hecho con cuerdas de barco que quiere salir desde la campanilla y aprieta y empuja y desgarra y lastima y duele mas.
Una a una las partes de mi cuerpo te buscan y no te encuentran y se rompen, se quieren desprender del resto, se estiran y se retuercen tratando de tocar olores imaginarios, de besar canciones espesas. Una a una se rompen pero no se desprenden y quedan ahí, colgando, doliendo.
Busco que me arreglen , me reparen y me recompongan, porque con mis brazos a medio desprenderse no puedo. Porque mis dedos se enredan en mi pelo para calmarme las ideas que se me zambullen de forma sorpresiva en el cerebro y dan vueltas redondas, infinitas, como peces, sin salida. Mis dedos las quieren alcanzar y se desprenden, y los pierdo, y me duelen inútiles.
Y necesito que me despeinen y se lleven esas ideas como las madres mono se llevan los piojos. Y quiero que junten todas mis partes en un abrazo apretado para que vuelvan a su sitio. Y quiero que me cambien los labios mordidos de ansiedad y dejen en su sitio mordiscos hirviendo.