miércoles, 11 de enero de 2017

cámaras rusas

Me acuerdo de vos. Decías que ibas así con todo, o no ibas y que dure lo que tenga que durar. Para mí era demasiado, yo no podía con eso. Y nunca me dejé ser. Los dos sabemos que siempre tuve miedo.

Sigo esperando saber de vos, aún sabiendo que soy ya la que tiene que aceptar el café que me invitaste. Pero estoy llena de "yo que sé".

Me acuerdo de vos. Pero ya no se si lo que recuerdo fue así o el Photoshop de la memoria hizo de las suyas otra vez, agrandando las tetas y afinando la cintura de la vedette de mis recuerdos: vos.

Sigo esperando saber de vos para ver si me acuerdo de vos, de mi, de los dos o de ninguno. Leí que vos por tu parte me recordás un poco "casi todos los días" aunque sea "por suerte un poco menos."

Me acuerdo de vos, no me voy a olvidar aunque algunas veces empiece las oraciones con un "¿Te acordás de...?" como haciendome la boluda.

Me acuerdo de vos. Te vi hace poco y estabas increíble. No sé lo que tocaste pero funcinó y fui feliz como 48hs después, sin interrupción y por causa de ese encuentro. No atiné a preguntarte nada, llena de nervios felices de esos que contraen las mejillas y dejan a la vista todos los dientes.

Sigo esperando saber de vos, por otra casualidad, porque aunque dije que yo me encargaba de que parezca un accidente no soy tan habilidosa y sigo dependiendo de la suerte que nos encontró una vez a la luz de un farolito.

3 comentarios:

  1. está desaparecida, doña...
    escríbase algo
    cántele al amor perdido
    o al encontrado
    sacuda esas neuronas y esos dedos
    abrazo

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  2. La memoria nos juega unas trampas casi imperceptibles, pero cómo pesan... no? Los recuerdos agrios llegan a tener un saborcito dulce que es casi inexplicable. La nostalgia nos tiene en sus manos, a su merced. Siempre.

    Beso con ruidito!

    www.cuestiondeespiritu.blogspot.com

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